21 julio 2010

South Park y la Musica Cristiana

Hace algunos años la satírica e irreverente serie South Park pasó este episodio dedicado al marketing en la música cristiana. Aunque no puedo estar 100% de acuerdo en todo lo que plasman, creo que hay algunos aspectos importantes que debemos reflexionar. Si el mismo mundo nota estos grandes defectos en nosotros, ¿Por qué se nos hace difícil identificar estas fallas?
Oportuno se me hace, pues el texto de 2 Corintios 13:5 "Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?"



Los cristianos hemos fabricados nuestros propios ídolos y estrellas, y muchos se ofenden si alguien se atreve a destacar o resaltar alguna falla en ellos. Son nuestros "Ungidos Intocables", auténticos rock-stars. Creo que es definitivamente digno de reflexión.

Gracias al blog Es Hora de ser Real. No dejen de visitar su página:
http://eshoradesereal.com

05 julio 2010

Una Historia de Exito y Otra de Fracaso

Jesús nos relata en la Biblia la historia de 2 hombres: el uno, exitoso; el otro, un gran fracasado. El pasaje en cuestión lo encontramos en Lucas 16:19-31.

¿Quién fue este hombre rico? Fue alguien que descubrió el campeón que había en él. Supo rodearse de gente de poder y era admirado por todos. Si hubiese sido esta época, sin duda habría salido en las revistas Fortune y People. Todos querían ser como él, de hecho. En los eventos importantes, siempre tenía el primer asiento. Era referencia obligada. “Cuando seas grande, debes ser como él” solían animar las madres a sus pequeños hijos.

Por otro lado estaba un humilde pordiosero, llamado Lázaro. Él nunca pudo comprar el libro de Donald Trump titulado “Cómo hacerse rico”. Tampoco tuvo la fortuna de leer el libro de John Maxwell “El Mapa para alcanzar el éxito”.  

Si es que este hombre Lázaro iba al templo (es muy posible que no, dada su situación) seguramente nadie lo presentaba como alguien especial. Nadie querría sentarse cerca de este fracaso, ejemplo claro de lo-que-no-se-debe-ser. El rico era amado, apreciado, admirado. Lázaro era aborrecido, menospreciado.

Si algún predicados postmodernista hubiese hablado de ellos, es muy posible que citara “al rico” (su nombre no trascendió – lástima) como el ejemplo vivo de la prosperidad, una prueba indubitable que Dios estaba con él y había bendecido todos los aspectos de su vida. En cambio este hombre – Lázaro -  era un ejemplo vivo del pecado y la maldición de la pobreza.  “Procurad hermanos, ser como nuestro ilustre hermano Sin-Nombre” – diría, refiriéndose al rico.

Pero que cosas tiene la vida. Si leemos el pasaje en cuestión, veremos cuál fue el destino de ambos. El hombre rico no pudo llegar al cielo, o al seno de Abraham, como dirían algunos. ¿Quién se ganó el favor de Dios? Pues el humilde y fracasado Lázaro. Aquel por el cual ni tú ni yo hubiésemos dado un centavo. El que nunca fue invitado especial ni amado por las multitudes. Así es Dios. Que esto nos sirva de reflexión, en esta época en que tanto énfasis se hace en las riquezas y la prosperidad. Ojo con esto.