04 febrero 2008

¿En qué nos estamos convirtiendo?

Siempre me he considerado (o quizá me consideraba...) un cristiano de “mente abierta”. Muchas cosas han cambiado en mi relativamente corta vida de 39 años. Puedo testificar que hace 30 años casi todo era un pecado; inclusive estudiar en la universidad era un pecado, porque ¿Para qué involucrarse en el mundo si Cristo iba a venir en cualquier momento?

Pensando en este y otros errores de esa "vieja" etapa he ido aceptando muchas de las nuevas cosas que la iglesia ha ido adoptando, aún cuando algunas me han chocado. Pero…

Honestamente hermanos. Creo que ciertos aspectos se están yendo muy pero muy lejos. Ya sé que corro el peligro de ser juzgado de “cerrado”, “intolerante” “anticuado”, pero no me queda más remedio. Nuestras iglesias se están apartando del verdadero evangelio, del culto santo al creador para convertirse en shows privados y públicos. La santidad del púlpito se tiende a transformar en una zona de espectáculo, incluso en un mero circo de habilidades humanas.



(Lectores de rss: vinculo del video)
Lo siento por la dama del acto que muestra este video. Creo que lo hace bien, pero su acto está en el sitio equivocado. ¿Quien puede concentrarse en la adoración a Dios, orar y recibir su bendición mientras se presenta este acto circense? Lo siento por los hermanos de esta iglesia, pero no entiendo cómo pueden llegar a aplaudir este acto. ¿Para quién es la gloria? ¿Para quién es la honra?

¿Sabían Uds. que el altar de Dios es (o era?) un lugar sumamente santo? ¿Recuerdan todas las condiciones que Dios pedía para los sacerdotes en el antiguo testamento y para los diáconos en el nuevo? ¿Sabían que incluso Dios prohibió el uso de escaleras para subir al altar, no fuera que parte del cuerpo del sacerdote se mostrara al público? (Ex. 20:26). Esto evidencia que el Señor exige respeto para el altar.

Honestamente, creo que estamos llegando demasiado lejos en nuestra permisividad. Cada vez hay danzas más exageradas y actos circenses en el altar del Señor. Es bueno que revisemos mejor las escrituras, y dejemos de amoldarnos tanto a las costumbres del mundo. Y ya ustedes saben (la mayoría) a que se refiere la Biblia con dicho término. Dios tenga misericordia de nosotros.

26 comentarios:

Dolly / Lumbrera dijo...

hOLA cHAMO!

Ya había visto el video,luego de que el Pastor Chuy Olivares lo mencionara en la serie, "Tiempos peligrosos".

Esto me hizo recordar otras predicas en donde decia que la iglesia de hoy era un circo de tres pistas.

Balance y enfoque...al parecer algo muy dificil de manejar en el ser humano.

Hermano, me gustó esta reflexión.

Great!

Anonymous dijo...

Estimado Orlando, somos unos bichos raros, cuando gritamos "peligro"; Jeremías en otras palabras le reprochaba a Dios que era el único que anuciaba muerte y destrucción; hoy se busca números y billetes, el mensaje de la cruz es locura para los que se pierden, y no produce dividendos.-

Orlando Inagas dijo...

Dolly, Te respondi en tu blog :D

Hermano Anonimo,
En verdad hay una gran confusión, porque mientras más gente se vea comprometida, se tiende a ver como un "gran fruto".
Pero la triste realidad es que el verdadero arrepentimiento y la santidad quedan a un tercer plano. Ya somos salvos y listo.

En verdad, si examinamos las escrituras a profundidad (sin torcerla para que diga lo que queremos que diga) nos encontraremos que el mensaje que se transmite hoy está sumamente diluido.

DTB

MonjaGuerrillera dijo...

Orlando

Dices: Pero la triste realidad es que el verdadero arrepentimiento y la santidad quedan a un tercer plano. Ya somos salvos y listo.

Sería interesante que nos contaras quienes predican tales cosas, a veces uno navega y halla cosas que otro no ve, y no las conoce.

No obstante, sin saber bien a quienes englobas en esa teologóia del evangelio diluido, opino brevemente, si me permites.

-Me parece mucho más especulativo y por lo tanto mayormente diluido el evangelio de la santidad en primer plano.

Porque no todo lo simple ("somos salvos y listo") es una disolución, tambien hay disoluciones del evanhgelio mucho mas complejas.

Tú mismo dices de examinar la Escritura en profunddidad.

Dime si la santidad en la Escrituras está en primer plano y si en la teología apostólica que allí se testimonia hay tal cosa.

¿Qué te parece?
No basta con hacer un raconto de versiculos que hablan de la santidad y colocarlos en una lista y luego decir "¡vaya, cuántos, debe ser entonces que que el evangelio coloca en primer plano la santidad"!

Eso sí sería torcer las Escrituras a favor de lo que uno estaba buscando.

Con todo respeto, diría que no es ése el mejor modo de estudiar profundamente las Escrituras.

---

¿Por qué al principio te decía que me parecía un evangelio mucho más capcioso el de la santidad en primer plano, mucho más que el simplismo del "somos salvos y listo"?

Porque la gente nuestra -me refiero a los creyentes en Cristo en la época actual- piensa que Jesucristo a venido a inaugurar una jornada ética, y que por medio de la asistencia a la jornada ética uno accede a la salvación prometida en el evangelio.

Es la teología del trueque, en absoluto bíblica.

Es preferible -no dgo que sea mejor ni ideal- un ingenuo que piensa que "ya somos salvos y listo", a un ingenuo que piensa que entrará en la salvación por medio de colocar en primer plano una santidad meramente operaria.

¿Por qué? porque este último sencillamente no es salvo. Ni siquiera puede decir "ya soy salvo y listo".

---

A ver si nos ayudas a reeducar a muchos cristianos que se confunden creyendo que las obras pertenecen a la esfera de la salvación y no a la esfera de la santificación de los salvos.

¿Iran todos al Bima Chriterio de Cristo o sólo los salvos por fe, tengan esos salvos las obras de santidad que tuvieren?

Me interesa tu respuesta.

-----

Por lo demás, veo que el conflicto es meramente de entendimiento. No hay mala voluntad en muchos.
Muchisima gente piensa hoy que las obras de la fe mantienen viva la salvación. Dicen: La fe sin obras es muerta. Pero no entienden que el texto no dice que las obras mantienen vigente la salvacion.

Además, la santificación comienza en el llamado de Dios por medio de Cristo hacia la persona. Ahí comienza el ser apartados para Dios (se santos) no comienza la santidad una vez que las obras de arrepentimiento hayan sido visbles para los demás.

Algunos cristianos deberíamos cuidarnos de llamarles inmundas a personas que ni siquiera sabemos lo que pasa en su interior y en su relación con Dios, sin saber si acaso Dios la ha llamado por medio de Cristo, o esté trabajando en tal persona, aunque no sea vea aún que su santidad esté madura.

Una persona con la santidad inmadura puede tener una salvación ya completa por Gracia, y la salvación jamás estará sujeta a las obras que pueda hacer (a menos que no creamos en el sacrificio sustitutivo de Jesús)

Está bien ocuparse de la santidad. pero no de la santidad de los otros, no sea que tropecemos en algo que no conocemos. No somos llamados a ser custodios de la santidad ajena sino que somos deudores de la Misericordia a nosotros.

La misericordia no anula la santidad ni la reemplaza. Pero algunos cristianos creen que la santidad reemplaza la misericordia.

Lo lamento mucho porque el evangelio, si es evangelio, es que su noticia está en la salvación por Favor inmerecido.

Pacto de salvación por las obras de santificacion ya había y Cristo tuvo que venir a cumplirlo sobre sí mismo porque nosotros como humanos no podiamos, y tal pacto se trataba sólo de un diagnostico de nuestro estado frente a Dios. ¿No dice eso Romanos?

Por favor, volvamos a enseñar lo que se enseñaba, que las obras pertenecen a la esfera de la santificacion y jamás a la esfera de la salvación.

Que las obras mantienen viva la fe pero que no son las obras una garantía visible de una visible salvación.

Y que predicar que la salvación es por fe en el Pacto de Gracia (Cruz) no es predicar que se anulen las obras de santidad. Ambas esferas -si bien son distintas- no son opuestas y mucho menos divisibles, y han de ir juntas, aunque no siempre sea posible al mismo tiempo cronologico nuestro y no siempre a la vista nuestra.

(Otro día hablaremos del populismo en que ha caido el texto "por sus frutos los conoceran")

Gracias.
un abrazo

El Nido del Halcón Peregrino dijo...

Saludos Orlando DTB!

De hace tiempo yo me hago la misma pregunta.

Pero como hablar de ciertos tópicos de la iglesia en la actualidad hiere las susceptibilidades de muchos, se practica una especie de "autocensura" . No veo mal comentar o exponer cosas que a la luz bíblica son erroneas, siempre cuando haya equilibro y no se dañe la integridad de nadie.

Pero como escuchaba que día a Armando Alducin en una predica, muchos dentro del pueblo de Dios se irritan del más mínimo comentario que se haga, en vez de tomarlo con calma y digerirlo poco a poco.

Bueno, solo resta decir como reza un refrán del mundo: al que le venga el guante que se lo achante.

Nos leemos.

Orlando Inagas dijo...

Estimada Gaby,
No es mi intención comenzar todo un debate sobre la santidad y su significado. Me hubiese gustado también tu opinión concreta sobre el hecho mencionado en cuestión. Me gustaría saber tu opinión sobre cómo estamos comprometiendo la solemnidad del púlpito y del evangelio mismo. ¿Qué sigue ahora? ¿Llamaremos a los tragasables, quizá mejor el lanza-cuchillos? ¿Los mejores malabaristas, tal vez? Quizá mejor que el Cirque du Soleil amenice nuestros momentos de adoración. Era eso lo que intentaba plantear.

Admiro como hilvanaste todo, a partir de una opinión muy sencilla, sobre un hecho muy particular.

Dices: Sería interesante que nos contaras quienes predican tales cosas, a veces uno navega y halla cosas que otro no ve, y no las conoce.

Pues, al menos por acá hay algunos lugares donde se predica esa doctrina. Algunos los llaman los “salvo siempre salvos”. Otros, no predican con esas palabras exactas, pero sí se puede intuir de sus mensajes. A veces es bueno que no todos tengan acceso a la red.

Me parece mucho más especulativo y por lo tanto mayormente diluido el evangelio de la santidad en primer plano… Dime si la santidad en la Escrituras está en primer plano y si en la teología apostólica que allí se testimonia hay tal cosa.

Supongo entonces que no serviría de nada colocarte aquí el “raconto de versiculos” que hablan de la santidad. A lo mejor sí estamos de acuerdo en algo: La santidad no es un fin en sí mismo, la santidad es el resultado, una evidencia, el fruto de alguien que ha sido regenerado por el Espíritu Santo. Por supuesto no hablo de santurronería, hablo de santidad genuina palpable. Hablo de la “Santidad sin la cual nadie verá al Señor”.

¿Cómo puedo saber que alguien ha sido regenerado por el Espíritu Santo? Por que demuestra y da frutos dignos de arrepentimiento. No hablo de obrar por obrar; hablo de las obras de alguien regenerado. Sería en verdad ingenuo colocar la santidad en primer lugar, incluso antes que el amor y la misericordia; pero…

Cuando hablamos de un cristiano genuino, me inclino a creer en alguien que sabe que es pecador, que se ha arrepentido y ha dejado atrás su vano modo de vivir. Es alguien que busca apartarse del mal para seguir a Dios. Es alguien que cuando peca, se duele y arrepiente genuinamente, pero no hace del pecado su vida práctica y cotidiana.

Como cristiano que trata de vivir en santidad, no busco las obras como un fin. Entiendo que solo mediante mi comunión y oración a Dios, vendrán esas obras (frutos). Y si me esfuerzo simplemente por lograr esas obras, sería un esfuerzo meramente humano. Dios en primer lugar entonces. Las instrucciones de Cristo dicen: “Arrepentíos y convertíos” “Vete…y no peques más”

Si alguien hace obras piadosas (parece que vive en santidad) ¿es muestra que es hijo de Dios fiel, legítimo, es muestra de que se ha regenerado? No necesariamente. Muchos engañan por sus obras, y dan al mundo una imagen que no es real. Pero sin duda, todo hijo de Dios (real) dará frutos de santidad. Claro que han existido casos de gente que muestra falsas obras y falsa piedad, pero tarde o temprano se hará patente lo que son. Dios no puede ser burlado - engañado.

Puedo deducir entonces que si vemos a alguien viviendo conforme a los rudimentos del mundo, si alguien no se aparta de su vanidad, entonces no ha sido convertido al evangelio.

Sin santidad no hay salvación posible ¿Estás de acuerdo con eso? Y de nuevo repito que no me refiero a la santidad como la meta en sí misma, me refiero a la santidad producto de vivir una vida a los pies del Maestro.

Yo creo que la enseñanza es clara, y tiene mucho que ver con lo que dijo Jesucristo.
Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles.
Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!


Creo que las personas a tu alrededor pueden dar testimonio si eres cristiana verdadera o no lo eres. Quienes me conocen pueden intuir si soy cristiano verdadero o no lo soy. ¿Por qué? Por que día a día me han visto, han hablado conmigo, compartido, etc. etc.y en base a eso pueden emitir un juicio (opinión).

No creo que las obras mantengan la salvación. Las obras son buena señal de que eres salvo (al menos cierto indicativo, exceptuemos de acá, a aquellos que hacen buenas obras por su propia cuenta)

La santidad no son buenas obras pero las buenas obras son producto de una vida santa.

Cuando el médico toma el estetoscopio y escucha tu corazón te dice: “Está normal”. ¿Cómo lo puede saber si no lo ha mirado? Bueno, pero juzga a partir de una buena señal.

Dices: Está bien ocuparse de la santidad. Pero no de la santidad de los otros, no sea que tropecemos en algo que no conocemos
Difiero un poco. Porque debo preocuparme por la salud de mi hermano y de mi iglesia. Como líder (y pastor de algunos) debo cuidar lo que mis ovejas están haciendo. Algún día Dios nos pedirá cuenta de ellos. ¿Y qué le diré? ¡Ah Señor, pues yo los dejé solos, que comieran lo que les viniera en gana y que te buscaran a su mejor parecer!¿Sería un buen pastor ante los ojos de Dios? ¿Sería un buen hermano o un buen amigo si no advierto los peligros?

Gaby, supongamos que hay dos caminos para llegar al Señor: uno angosto y otro, si bien no ancho, es “un poco más amplio”. Uno pegado a las Escrituras y otro “más adaptado a la exigencias modernas”. Yo, de mi parte, prefiero el camino más angosto, no sea que me deslice más de la cuenta. No creo prudente que saludemos y demos cabida en la Iglesia a cuanta moda y cosa “fashionable” del “cosmos” nos llegue pidiendo la entrada.

Recordemos la carta a la Iglesia de Pérgamo, que a resumidas dice así:
Yo conozco tus obras...retienes mi nombre, y no has negado mi fe...
Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.
Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco.
Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca.


Creo que debemos ser sumamente cuidadosos. ¿Cuál es el beneficio de enseñar a nuestros hermanos que podemos hacer todo lo que el mundo hace?
¿Cuál es el beneficio espiritual de amoldarnos al mundo, hacer lo mismo que hace el mundo?
¿No es un poco de levadura razón para que se leude toda la masa?
¿Ayuda a mi iglesia a ser más dedicada a Dios si les digo que hagan lo que les venga en gana?
¿Está bien utilizar nuestros conocimientos para justificarles a las personas sus deseos personales y vanaglorias?

Gaby, te respeto mucho y no pretendo hacer de esto un debate personal y un desencuentro. No me mueve la rabia hacia mis semejantes. No me mueve el odio. Más bien, el amor…

Mi pequeño hijo siempre quiere llevarse TODO lo que consigue del suelo a la boca. Como padre (el líder de la familia) debo evitarlo, porque aunque le guste, eso le va a causar un daño.

Un saludo. Dios te guarde.

Orlando Inagas dijo...

Halcón...
Lo de la autocensura es muy cierto.
Yo mismo la había aplicado... hasta ahora.
Le ruego a Dios me de la sabiduría, porque no es la intención dañar nada ni a nadie, pero el evangelio está en franca crisis de credibilidad. Cada vez nuestros noticieros hablan más de las grandes estafas financieras de "los siervos de Dios".

Creo que si alguien es integro y recto delante de Dios, nadie le puede dañar. Dios mismo "peleará por él".

Pienso que todos tenemos el Espíritu Santo, y él nos debe indicar lo que es correcto y lo que no lo es.

Sabes, estoy prácticamente seguro que cuando alguien hace algo incorrecto, lo hace a sabiendas que el mismo Espíritu, en el fondo, le redarguye y le indica que algo está mal.

Pero nosotros los seres humanos "agarramos fuerza" unos con otros. Vemos alrededor, y si todos aplauden, entonces yo aplaudo. Decimos "No, no debe estar mal, porque están aplaudiendo"; y así dejamos las cosas.

Lo malo de esto, es que yo creo que Dios nos pedirá cuenta de todo lo que hicimos mal. Incluyendo nuestras omisiones y las cosas a las cuales nos "hicimos de la vista gorda".

Un abrazo.

El Nido del Halcón Peregrino dijo...

Si, es cierto, el ser humano es dado a la subjetividad. Pero no debe ser el caso entre nosotros.

Mira, cuando hay que hablar de estas cosas hay que hablarlas. Siempre y cuando no sea para dañar a nadie. Lo malo es caer en el desprestigio tipo fariseo, o en el amarillismo; el mismo Pablo le dijo a Timoteo: corrige lo deficiente, enseña, exhorta, reprende, a tiempo y fuera de tiempo.

Más nada.

Brisa Nocturna. dijo...

Hola Orlando!!

Comparto tu sentir totalmente.Te confieso que la primera idea que me vino cuando vi el video fue una imagen de "Los cinco magnificos".He visto cosas, creeme, desde tirar aceite hasta repartir "sacazos santos", pero no pense que ya hubiera "circo santo" y perdon por la expresion.Lamentablemente el sello de "para la honra y gloria" produce de todo y admite de todo.Bueno,es solo mi apreciacion amigo mio,soy una aprendiz diaria en este caminar cristiano.

Sigue escribiendo!!

Isa dijo...

¡Vaya! si que estoy sorprendida con el video y me duele ver hasta dónde se ha llegado para...¿qué es lo que se está queriendo lograr con eso?..., sinceramente que aquí quedaría muy bien aquella sentencia de nuestro amado Señor: "a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios". Creo que estas cosas circenses, tienen su lugar para verlas. Comparto tu opinión.
Saludos.

lumbrera / yodolly dijo...

Orlandito

Mi pai. (una forma cariñosa aquí en dominicana? :)

Vi tu comentario en mi blog.

Gracia brother.

Seguimos en contacto!

Un saludo afectuoso a tu linda familia.

Dios te guarde!

Jóse dijo...

Orlando, en los últimos meses de mi vida he estado meditando en la obra de Jesús. En el Mesías, Yeshua. Y veo la iglesia (uso por iglesia a toda la cristiandad)...y no veo relación entre Jesús y los que dicen ser sus seguidores.
Me duele decirlo, y Dios me perdone y convenza de lo contrario si estoy equivocado.
Pero entre más leo la Biblia, entre más oro, entre más me enamoro de Jesús de Nazareth: adhiero a lo que un escritor dijo una vez, no recuerdo quién fue, ..."Jesús es tan bueno, pero tiene tan malos embajadores".

Un abrazo.

Orlando Inagas dijo...

Joseito!
Mi pai (como dijo Dolly)
Yo creo que tenemos que examinarnos a nosotros mismos como dice 2 Co. 13:5.
Por lo tanto, creo que el evangelio está cayendo en un gran desprestigio; pues aunque se ven muchas iglesias llenas, cada vez ven en nosotros a personas más superficiales y menos comprometidas con el evangelio.
Un abrazo.

Jóse dijo...

Mi hermano, eso es muy cierto. En el fondo, precisamente esos que se crean una mala imagen de los cristianos son los más perjudicados, porque es a ellos a quienes debemos contagiar con Luz y transmitirles los planes maravillosos de salvación.

¡Un abrazo!

lumbrera / yodolly dijo...

José
..."Jesús es tan bueno, pero tiene tan malos embajadores".

Me ayudará como reflexión personal.

je je.

lumbrera / yodolly dijo...

Quiero decir, me gustó la frase, muy acertada.

Gabriela dijo...

1- Dices: No es mi intención comenzar todo un debate sobre la santidad y su significado.

No, no comenzaba ningún debate, los debates son de otra forma y además te habría preguntado si querías comenzarlo.

A veces veo tanta gente hablando y especulando sobre la santidad, que invariablemente pienso: esta persona debe saber mucho del tema, porque lo esta mencionando demasiado, así que le voy a hacer varias preguntas para poder aprender yo.
Después me llevo decepciones, pero este no es el caso.
Queda clarísimo Orlando, no iniciábamos ningún debate. Los tan temidos debates…

2- Dices: Me hubiese gustado también tu opinión concreta sobre el hecho mencionado en cuestión.

La opinión concreta la daba por hecha, porque escribo en mi blog desde hace mucho tiempo acerca de semejantes eclesiologías y de semejantes teologías pastorales que dan paso a estas tragicomedias que luego nos hacen desgarrar las vestiduras.

Yo pensaba que -como varias veces habías visitado el blog- entendías de qué se trataba mi crítica. La tan temida critica, siempre tan confundida con el juicio y el prejuicio… Pero yo estoy cansada de hablar de estos temas de eclesiologías baratas, pervertidas y alejadas del mensaje de Jesús, porque en todos los años de participación activa en cuestiones eclesiásticas jamás vi otra cosa que circo.
Me he “empachado” de circo, y me he puesto hasta intolerante con esa forma de expresar la iglesia de Cristo.
De modo que no tengo más que hartazgo y cansancio de semejantes novelas. ¡He visto tantas cosas y no en videos…! He presenciado backstages desde cúpulas directivas y desde Seminarios, realmente alarmantes, cosas de las cuales todavía varias congregaciones se alaban y se las atribuyen a la Presencia y al poder de Dios.

3- Dices: Me gustaría saber tu opinión sobre cómo estamos comprometiendo la solemnidad del púlpito y del evangelio mismo. ¿Qué sigue ahora? ¿Llamaremos a los tragasables, quizá mejor el lanza-cuchillos? ¿Los mejores malabaristas, tal vez? Quizá mejor que el Cirque du Soleil amenice nuestros momentos de adoración. Era eso lo que intentaba plantear.

En mi blog escribi muchísimo al respecto. Y me tratan mal por haberlo escrito, pero no te vi apoyando lo que demostraba.
Lo que tú escribes aquí no es nuevo para mí, di por sentada mi opinión. Pero me interesó cómo tocabas el tema de la santidad, y me detuve en ese párrafo que me tocó mucho más para comentar.

Ya entendí lo que intentabas plantear, pero insisto en que no es un nuevo planteo, ya que varios “bloggers malditos” lo venimos planteando desde hace varios años, y entonces ver esto no me sonó a nada extraño, al contrario, me siento familiarizada con esta clase de temáticas y como te decía mas arriba, vale la pena mostrarlas pero me saturan comentarlas, es como exclamar “otra vez sopa”.
Si allá en Venezuela es un fenómeno nuevo, aquí lamentablemente ya lleva sus portentosos años.

4- Dices: Admiro como hilvanaste todo, a partir de una opinión muy sencilla, sobre un hecho muy particular.

Quizás el mérito sea tuyo por compactar en una frase sencilla un tema tan grande como el de la santidad y todos sus planos según las perspectivas bíblicas. Desglosar es un mero ejercicio de lectoescritura que cualquiera lo puede hacer, y eso fue lo que intenté.
A veces nos conviene hilar fino en temas delicados, y el recurso del desglose nos ayuda al propósito y al objetivo.


5- Dices: Pues, al menos por acá hay algunos lugares donde se predica esa doctrina. Algunos los llaman los “salvo siempre salvos”. Otros, no predican con esas palabras exactas, pero sí se puede intuir de sus mensajes. A veces es bueno que no todos tengan acceso a la red.

Me refería a que a veces uno navega por la red y halla cosas que los otros cristianos no se enteran que existen. “Salvos por siempre salvos” es un axioma teológico de la Reforma, y es parte de la doctrina oficial de las confesiones de las iglesias Bautistas y Reformadas, tanto protestantes como algunas evangélicas. La confesión de Westminster también habla de la seguridad de la Salvación, y que puede tal seguridad ser disminuida o interrumpida, pero no la salvación, sino el sentido de la seguridad en ella. Qué diferente ¿no?

Pero no es mi intención recopilar confesiones de fe aquí. Sino recordar que proviene de una teología reformada que no es de ahora, como si fuera un descubrimiento y como si fuera el summun de los heresiarcas. “Perder la salvación” es una doctrina equivocada pero que asimismo creen muchos cristianos hoy día, incluidas varias facciones de testigos de Jehová, y no escucho que nadie se queje de esa escolástica fracasada de “perder la salvación”.

6- Dices: Supongo entonces que no serviría de nada colocarte aquí el “raconto de versículos” que hablan de la santidad. A lo mejor sí estamos de acuerdo en algo: La santidad no es un fin en sí mismo, la santidad es el resultado, una evidencia, el fruto de alguien que ha sido regenerado por el Espíritu Santo. Por supuesto no hablo de santurronería, hablo de santidad genuina palpable. Hablo de la “Santidad sin la cual nadie verá al Señor”.

Pues supones bien: No serviría compilar versos sin hermenéutica porque -como tú decías- vale mejor hacer un estudio profundo de las Escrituras. No encaja hacer una exposición superflua. El método de compendio sirve para la sistematización y para el elemento preliminar de un estudio teológico pero no sirve para la profundización interpretativa.

Aquí tal vez involuntariamente te contradices.
Porque escribes que la santidad no es un fin en si mismo, pero luego dices que es un resultado.
Si la santidad es un resultado evidente, entonces por ser resultado (producto) es un fin. Dios nos llama ser santos porque no lo somos. ¿Cual es la finalidad? Ser santos. Entonces la santidad es la finalidad de Dios para su llamado. Fin en el sentido de finalidad, de producto final. Dios ha producido santidad en nosotros, hasta la medida de la santidad de Jesucristo, podría decirse según:

La santidad sin la cual nadie verá al Señor…
La Santidad sin la cual todos se permiten clasificar al prójimo de salvo o condenado.
El cuarto Isaías en el capitulo 65 tiene este texto: “…Que dicen a su hermano: Estáte en tu lugar, no te acerques a mí, que soy más santo que tú: éstos son humo en mi furor, fuego que arde todo el día.”

6- Dices: ¿Cómo puedo saber que alguien ha sido regenerado por el Espíritu Santo? Por que demuestra y da frutos dignos de arrepentimiento. No hablo de obrar por obrar; hablo de las obras de alguien regenerado. Sería en verdad ingenuo colocar la santidad en primer lugar, incluso antes que el amor y la misericordia; pero…

¿Pero?

No siempre.
Una persona –como te decía en el mensaje anterior- puede estar llamada por Dios a través de Jesucristo, estar en medio de sus luchas internas, y aun así nosotros no veamos sus “frutos dignos de arrepentimiento” o de regeneración. Yo no he visto las obras de arrepentimiento de Barrabas, por ejemplo, ni de todos los demas personajes bíblicos que se mencionan como multitudes y no han sido explícitos en sus casos. Y no es un ejemplo único para decorar el evento de la Crucifixión. Es teológicamente una advertencia de que los llamados de Dios pueden ocurrir en muy dispares acontecimientos en diferentes circunstancias de cada persona, y aun no verse en el momento que nosotros queremos ver aquellas manifestaciones de santidad tan mentadas.
Por eso también hablaba de que ha caído en un populismo desventajoso la frase “por sus frutos los conocerán”, como si se tratara de un slogan para cruzados y no de una declaración crística de sumo cuidado.

Yo creo que el gran problema está en no distinguir que la misericordia de Dios es identidad de Dios y no una actitud que retira cuando juzga. Por eso siempre hablamos de Hesed ‘ Emet, como se revela en todos los libros mesiánicos de Isaías. No como una acción de aportación y de retracción de Dios sino como una identidad indivisible de Dios (AmorJusticia) que en hebreo es sencillo de comprender y en otros idiomas que no son semíticos no. Tenemos cientos de escollos lingüísticos, nosotros más que nadie en el castellano.
Entonces tendemos a separar Misericordia y Amor por un lado y Justicia o Santidad por el otro, como apoyos comprensivos, y sin embargo esos apoyos comprensivos nos apartan de la legitimidad hermenéutica de la revelación de Dios como Hesed ‘ Emet en un solo “compuesto” identificador.

Podemos decir, ¡mira que lo dice la Biblia! Bueno, pero ya te pongo un ejemplo de que a veces la Biblia no dice lo que nosotros estamos creyendo por años que dice en nuestra versión inglesa o castellana favorita.

Por eso estoy de acuerdo contigo en que debemos hacer un estudio profundo de las Escrituras concretas, y no alguna lectura parcial y superflua desde las meras traducciones.

7- Dices: Cuando hablamos de un cristiano genuino, me inclino a creer en alguien que sabe que es pecador, que se ha arrepentido y ha dejado atrás su vano modo de vivir. Es alguien que busca apartarse del mal para seguir a Dios. Es alguien que cuando peca, se duele y arrepiente genuinamente, pero no hace del pecado su vida práctica y cotidiana.

Esa es una operación espiritual del creyente en Jesucristo, aun sin llamarse cristiano (de hecho hasta antes de Antioquia de Siria hacían esa clase de contragolpe conductual, sin llamarse de ningún modo)

Aquí tenemos unos importantes puntos de vista no compartidos.
Pues yo parto desde la cruz de Cristo hacia el humano, y no desde lo que le produce al humano la cruz de Cristo.
No miro al cristianismo como lo que busca el humano a partir de la obra de Cristo, sino lo que buscaba Dios desde el principio en el humano, y que lo ha conseguido ya mismo en la Persona de Jesucristo que nos sustituye haciéndonos -ahora mismo- justos.

Dices bien, “no hace del pecado su vida práctica y cotidiana”. Pues en las mayores veces que el NT habla de la ética de la santidad y la contrapone a la ética del pecado (las famosas antítesis bíblicas) lo hace siempre en tiempo aoristo indicativo (a veces gnómico) que es un tiempo presente continuo (carece de duración verbal)

El que practica el pecado es “el que continua practicando el pecado”. Lo cual nos lleva a muchos teólogos a reflexionar entre la diferencia o relación de “El Pecado” y los pecados. Y en esa observancia, lo que sigue es preguntarnos qué cubre la cruz de Cristo ¿el Pecado o los pecados o ambas nociones?

Si Dios nos ha hecho justos con la Justicia de Jesucristo, entonces somos justos, ya no injustos y no se puede juzgar a los justos según las obras de los injustificados.

Es decir, no podemos someternos a la ley ¿Pecas?-¿No pecas? Según los parámetros del pacto antiguo. Como justos, aun cometemos pecados, pero no practicamos el pecado. Fíjate que cosa tan diferente.

No es tan fácil -como ves- hablar de la santidad y dar por sentadas todas sus implicancias, si es que de verdad queremos profundizar.

8- Dices: Como cristiano que trata de vivir en santidad, no busco las obras como un fin. Entiendo que solo mediante mi comunión y oración a Dios, vendrán esas obras (frutos).
Y si me esfuerzo simplemente por lograr esas obras, sería un esfuerzo meramente humano. Dios en primer lugar entonces. Las instrucciones de Cristo dicen: “Arrepentíos y convertíos” “Vete…y no peques más”


Si, eso es simple y básico para cualquiera, Dios no nos anula la voluntad. Tenemos que elegir nosotros no practicar el pecado, siempre y cuando primero hayamos sido salvos por fe. Pero Dios ha elegido justificarnos por la fe, para que nuestra salvación no sea por santidad. Por misericordia lo ha hecho, porque si nuestra salvación dependiéramos de las obras de santidad y no de la misericordia, seguiríamos estando bajo sentencia de muerte en vez de estar ya resucitados por medio de la resurrección de Cristo.
Que interesante es el Nuevo Pacto!
Dios repartió su Cuerpo en la cena de la pascua, Él se entrego, Él tomó la iniciativa, no les dijo: búsquenme. Él dio su símbolo de cuerpo entregado por nosotros. Pero los participantes de la cena debían elegir tomar el pan partido que se les daba.
Después de dado y no antes de dado.
Parece una enorme redundancia y sin embargo, muchas teologías soteriológicas supuestamente muy bíblicas hablan justamente de una iniciativa humana para la santidad.
“Serán santos porque Yo Soy Santo” no indica, mátense buscando la manera de serlo. Significa: lo serán porque Yo lo Soy y porque si mi Santo Logos mora en ustedes, el Espíritu regenerará en su forma y en su tiempo.


9- Dices: Si alguien hace obras piadosas (parece que vive en santidad) ¿es muestra que es hijo de Dios fiel, legítimo, es muestra de que se ha regenerado? No necesariamente. Muchos engañan por sus obras, y dan al mundo una imagen que no es real. Pero sin duda, todo hijo de Dios (real) dará frutos de santidad. Claro que han existido casos de gente que muestra falsas obras y falsa piedad, pero tarde o temprano se hará patente lo que son. Dios no puede ser burlado - engañado.

Claro, pero no me refiero a que Dios sea burlado o no, me refiero a que parece que nos da rabia a nosotros que no podamos meter la mano en la separación de trigo y cizaña, es una tentación muy grande que la mayoría de los cristianos no sabe sobrellevar ni vencer. Somos nosotros los que no tenemos la integridad suficiente para soportar ser burlados - engañados.

10- Dices: Puedo deducir entonces que si vemos a alguien viviendo conforme a los rudimentos del mundo, si alguien no se aparta de su vanidad, entonces no ha sido convertido al evangelio.

Yo creo que no deduces, sino que esa afirmación es un reflejo de inducción. Para deducir me tienes que contar a qué llamas “rudimentos del mundo”. También a qué englobas con la palabra “vanidad”, y a qué te refieres con la palabra “conversión”.
Una persona que no conoce que es salvo por fe y que teme perder la salvación (como si Jesucristo fuese débil en su obra de redención, expiación, justificación, propiciación y satisfacción en la Cruz) tampoco se ha convertido al evangelio de Jesucristo.
Eso lo dijo el apóstol Pablo, pues le tocó luchar – y no a él sólo- contra la teología pactual de ser salvos por las obras de la ley de santidad.


11- Dices: Sin santidad no hay salvación posible ¿Estás de acuerdo con eso? Y de nuevo repito que no me refiero a la santidad como la meta en sí misma, me refiero a la santidad producto de vivir una vida a los pies del Maestro.

Sí, estoy de acuerdo, porque la santidad comienza en el llamado de Dios a la persona y no en la respuesta de la persona al llamado de Dios. De modo que no hay salvación si Dios no llama, no dona la fe, y no dona su Espíritu para la regeneración.
Pero ese proceso no se lleva a cabo “haciendo cosas”, ni para agradar a Dios ni para obtener la salvación ni siquiera para obtener la santidad.

12- Dices: Yo creo que la enseñanza es clara, y tiene mucho que ver con lo que dijo Jesucristo. Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles. Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!

Pues no parece que lo tengas tan claro amigo, porque me colocas un texto cuyo contexto no es el de la santidad por las obras ni el de la salvación por la fe, sino el de la escatología por la cual es interrogado hipócritamente Jesús acerca de su mesianismo, cuando los fariseos le piden una señal. Del cielo que lo confirme como ungido.

13- Dices: Creo que las personas a tu alrededor pueden dar testimonio si eres cristiana verdadera o no lo eres. Quienes me conocen pueden intuir si soy cristiano verdadero o no lo soy. ¿Por qué? Por que día a día me han visto, han hablado conmigo, compartido, etc. etc. y en base a eso pueden emitir un juicio (opinión).

Las personas a mi alrededor, y yo misma como persona alrededor de otros, se pueden equivocar y me puedo equivocar al emitir la “opinión” de quién sea cristiano o no.
No puedes saber ni pueden saber quien es trigo y quien es cizaña, no conviene ni intentarlo, no nos toca y no deberíamos ocuparnos de ceder a esa tentación. Sólo pueden hacer y puedo hacer una apreciación subjetiva de lo que por medio de mis sentidos percibo de las otras personas y de mí. ¿Los de mi alrededor me piden señal de unción como los fariseos y los saduceos para que ellos puedan "elaborar una opinión"?

Lo único objetivo que tenemos es que estábamos muertos en nuestros delitos y pecados y que la Justicia de Cristo nos ha hecho Justos delante de Dios. Ya mismo, no “algún día” ni tampoco cuando recién lo veamos.

Tenemos este texto: “kai mê krinete kai ou mê krithête kai mê katadikazete kai ou mê katadikasthête apoluete kai apoluthêsesthe”.
No sentencien (según reputación judicial) y no serán sentenciados (según reputación judicial) olviden calificar y sus calificaciones serán olvidadas.

O nos queda la alternativa ésta: Reputar y aguantarnos después ser reputados, medir y aguantarnos después que nos midan con vara de juzgar.

14- Dices: No creo que las obras mantengan la salvación. Las obras son buena señal de que eres salvo (al menos cierto indicativo, exceptuemos de acá, a aquellos que hacen buenas obras por su propia cuenta)

Las obras sólo mantienen vigente la fe en Jesucristo, obras de los que ya son salvos y que irán a ser juzgadas recién en el Bima Chriterion de Cristo, y no aquí. (si es que Pablo habla en forma revelacional o en forma pastoral y homilética, no lo sé en este caso) Allí no son juzgados si son salvos o no, allí van sólo los salvos. Y se juzga el valor y la motivación y la calidad y la identidad de las obras de los salvos. Corintios.
Hablo del Bimá como si realmente vaya a existir tal evento, no sé si Pablo habla en tono revelador o solamente en tono homilético explicativo.

15- Dices: La santidad no son buenas obras pero las buenas obras son producto de una vida santa.

La santidad es resultado de las obras, precisamente. Lo que no son las obras es la salvación. Por eso la gente tiende a confundir las esferas de la salvación y de la santidad y coloca las obras para la salvación y la fe para la santidad. Todo al revés. ¿No has visto esas teologías? Son peores que poner un circo en una congregación de necios y de mercaderes.

16- Dices: Cuando el médico toma el estetoscopio y escucha tu corazón te dice: “Está normal”. ¿Cómo lo puede saber si no lo ha mirado? Bueno, pero juzga a partir de una buena señal.

La ilustración no vale porque tiene desvío en los elementos que se pretende unir en analogía.
Nosotros no podemos tener “señales” de salvación de una persona. En todo caso, es morboso y penoso estar buscándole “señales santas” y “señales condenatorias” a un ser humano.
En el libro de los Hechos Lucas coloca que Dios añadía cada día multitudes de quienes iban a ser salvos. Pero no dice, este lo fue pero aquel no lo fue. Lo único que tenían para saber quien “dejaba el camino” era ver que el tal regresaba a los ritos mosaicos, o sea a las obras en búsqueda de santidad ante Dios. Lo que podemos tener es una percepción subjetiva de que alguna actitud o acción de alguna persona se ajusta no se ajusta a lo que por tradición se ha dado en llamar “identidad cristiana”.

17- Dices: Difiero un poco. Porque debo preocuparme por la salud de mi hermano y de mi iglesia. Como líder (y pastor de algunos) debo cuidar lo que mis ovejas están haciendo.

Sí, diferimos, porque una cosa es perfeccionar a los santos mediante el uso de dones y talentos para edificación de la iglesia y otra cosa es erigirse en custodios de las santidades ajenas haciendo guardia día y noche sobre los pecados del prójimo.

Porque así como hay iglesias con circo, hay iglesias con equipos de tortura para las personas que se desechan, olvidando que Cristo las amó y las ama. Estamos más apasionados con la santidad de “hagas” y “no hagas” que apasionados con la Pasión de Cristo.

18- Dices: Algún día Dios nos pedirá cuenta de ellos. ¿Y qué le diré? ¡Ah Señor, pues yo los dejé solos, que comieran lo que les viniera en gana y que te buscaran a su mejor parecer! ¿Sería un buen pastor ante los ojos de Dios? ¿Sería un buen hermano o un buen amigo si no advierto los peligros?

No, no dije yo que me rija por “mi parecer”, ni que la gente deba regirse por sus pareceres. Tampoco se quedan solos porque “uno los deje solos”, la gran fantasía del líder es siempre la misma, soñar con su imprescindencia.

No dije que los pareceres sean objetividades, eso lo dices tú cuando apelas a las “señales” subjetivas para dictaminar identidades santas o impías. No necesariamente hay que polarizar de un lado a otro en la argumentación.

Dios pedirá cuentas. Pero también puede pedir cuentas de lo que te parece que haces bien. No sólo de lo que estás seguro de que está mal. Dios pedirá cuentas (no sé cómo será porque no tenemos datos, sólo tradiciones y especulaciones acerca del juicio de las obras de los salvos) pero no puedes estar basando el cristianismo en el miedo a lo que Jesús hará en el juicio a las obras de los salvos.
¿Por qué no basamos el evangelio en lo mismo que Jesús lo basó? En acercarse confiadamente al trono de la Gracia, seamos quienes seamos, estemos como estuviéremos, y en las condiciones que fueren.

¿Peligros de que?

19- Dices: Gaby, supongamos que hay dos caminos para llegar al Señor: uno angosto y otro, si bien no ancho, es “un poco más amplio”. Uno pegado a las Escrituras y otro “más adaptado a la exigencias modernas”. Yo, de mi parte, prefiero el camino más angosto, no sea que me deslice más de la cuenta. No creo prudente que saludemos y demos cabida en la Iglesia a cuanta moda y cosa “fashionable” del “cosmos” nos llegue pidiendo la entrada.

Un camino pegado a las Escrituras ¿Qué tan pegado? ¿A qué Escrituras? ¿A las traducciones bíblicas famosas o a la Escritura de verdad que nos han llegado en forma de copias hasta nuestros días?
Veo que tú también tienes ese clásico error de interpretar que el “camino angosto” es lo opuesto a “camino de ética libertina”.
Un solo camino hay para llegar al Padre, y el medio de acceso (la Puerta) es la Obra de Jesús en la Cruz. El camino angosto era una ilustración que se refería a dejar las obras de la ley mosaica y aceptar la llegada del Mesías que se ocuparía del Nuevo Pacto.

El camino amplio era justamente el camino de intentar llegar a Dios por las obras de santidad. Había muchas formas de intentarlo, la ley proveía cientos de maneras y todo el mundo judío quería entrar por la manera más fácil, la manera sacrificial levítica. Entrego dos tórtolas y me quedo tranquilo. Hago la ofrenda de la sal, y ya está.

El camino ancho jamás fue un camino de disolución moral, ni de libertinaje ni de abuso de la Gracia, pues no estaban en ese contexto propio bajo el Nuevo Pacto. Al contrario, el camino amplio elegido por la mayoría era buscar seguirle por medios religiosos. Si bien era imposible que agradasen a Dios, el sentido mosaico era lo más fácil de fraguar y de corromper. En ese tiempo lo fashionable era eso.

El camino angosto, en cambio -por el que pocos ingresarían- era el de dejar todo eso, y aceptar por fe a un crucificado como Mesías, dejar lo que “habías oído” y creer en lo que Jesús enmendó, y creer que había venido como Dios en persona encarnado en humano para llevar nuestra humanidad a la salvación. Eso es un camino angostísimo, escandaloso, blasfemo, casi nadie estaba dispuesto a creer eso.

Hoy –desde hace un par de siglos- se aplicado homiléticamente la noción de “camino amplio” a todo lo que caracterice la moda popular que no tenga códigos de buena ética, y se identifica el “camino amplio” con toda muestra de suspensión moral y de mala conducta, porque se ha olvidado que la hermenéutica propia del pasaje bíblico aquel tiene un tejido histórico diferente.

El camino angosto tiene que ver con la esfera de la fe y de la salvación, no tiene que ver con la esfera de la santidad y de las obras.
Algunos “entrarán” pese a su escandalosa angostura. Otros no, otros preferirán siendo religiosos y buscando la manera de obrar religiosamente.

¿Por qué no estamos siendo sumamente cuidadosos también con esto de aplicar textos bíblicos con la herramienta homilética bien instruida, Orlando?

20-Dices: Recordemos la carta a la Iglesia de Pérgamo, que a resumidas dice así: Yo conozco tus obras...retienes mi nombre, y no has negado mi fe...

Exactamente, retienes tu nombre y no has negado mi fe. (En forma metaléptica, ¿verdad? Una metonimia que indica un punto temático pero refiriéndose al tema que lo abarca.
Retener la fe no era retener el acto de creer (pistis) al menos no en este caso expreso de la carta a los de Pérgamo.

Pablo también usa la palabra fe en forma metaléptica (en su caso, el todo por la parte) Es lo mismo que decir “no es de todos la fe”. No significa que algunas personas hayan nacido excluidas de la potencialidad del don de la fe de parte de Dios, sino que no es de todos la Fe, como decir: “No todos quieren creer en Jesucristo”. El evangelio no es aceptado por todos.

En Apocalipsis entonces tenemos que los de Pérgamo no han negado el evangelio, a pesar de que había mayoría judaica y se volvían a la ley, no habían negado el evangelio del Nuevo Pacto, y habían aceptado que el viejo Pacto estaba cumplido y clavado en la Cruz en la Persona de Cristo.
¿No has negado la fe de quien?
¿La de ellos por sus obras?
No. “Mi fe” = no has negado mi fe, la donada por el Autor y Consumador de la Fe.

21- Continuas: Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación. Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco. Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca.

Poner un circo no es la doctrina de Balaam, es poner un circo.
Ya cuando veamos que en las iglesias actuales retienen la doctrina de Balaam con la praxis de Balac, creo que alzaríamos un poquito más fuerte la voz que en un mero post de blogger.

Poner un circo no es la doctrina de los nicolaítas, es poner un circo. La doctrina de los nicolaítas. Transliterado está νικολαιτων, así que no tenemos datos concretos. No sabemos qué es. ¿Tú sabes?
No podemos ser adivinos como Balaam. Jeje.
La Biblia de Jerusalem opina que se trataba de una pandilla gnóstica, pero sin embargo, no tenemos más que teorías al respecto. Si esto fuera atinado, por cierto que nadie levanta tanto la voz sobre el gnosticismo actual en las iglesias evangélicas, más bien nos escandalizamos por un circo de tontos en manos de 50 necios.

22-Dices: Creo que debemos ser sumamente cuidadosos. ¿Cuál es el beneficio de enseñar a nuestros hermanos que podemos hacer todo lo que el mundo hace?

Eso es justamente lo que estaba tratando de decirte, pero creo que no estamos de acuerdo en la aplicación.
Decía que debemos ser sumamente cuidadosos. Yo no digo jamás lo contrario. Si ves en mi blog que me tachan de detallismo, es precisamente porque creo en que debemos ser sumamente cuidadosos. Y leyendo la Biblia a grandes rasgos no estamos siendo sumamente cuidadosos.

¿A qué te refieres con “enseñar a nuestros hermanos que podemos decirle que hagan todo lo que le mundo hace”? ¿Alguien lo está haciendo? Si esto es así, y tienes datos firmes, pues debemos mostrar quienes son, a fin de evitar que esa teología se difunda como evangélica.

23- Dices: ¿Cuál es el beneficio espiritual de amoldarnos al mundo, hacer lo mismo que hace el mundo?

¿Te refieres a amoldarnos al mundo nosotros sólo porque esa gente coloca un circo sobre lo que ya antes era un circo en vez de congregación cristiana? ¿A que le llamas amoldarse? ¿A que le llamas mundo? ¿Al aionas? ¿O al mundo que gira y su cultura antropológica? ¿Te refieres a Colosenses 2:20?

24- Dices: ¿No es un poco de levadura razón para que se leude toda la masa?

Bueno depende en qué sentido usas el tema de la levadura. Vamos a ser sumamente cuidadosos en este texto también. Creo que lo usas en el sentido negativo (o como se llama a veces la “adikiologia”)
Jesús al Reino también le dedica un tropo símil positivo en Mateo 13:33 sobre la levadura.
Así que una de las formas de llegar a ser muy cuidadosos en el texto es ser muy específicos en el texto.

24- Dices: ¿Ayuda a mi iglesia a ser más dedicada a Dios si les digo que hagan lo que les venga en gana?

¿Por que hay que decir que hagan lo que les venga en gana? No entiendo el énfasis.
Creo que se puede ser misericordioso y sin embargo no caer en el extremo opuesto de ser obsequioso y colocarse en el puesto de galardonador o condenador de personas.

25- Dices: ¿Está bien utilizar nuestros conocimientos para justificarles a las personas sus deseos personales y vanaglorias?

¿A qué conocimientos te refieres con “nuestros conocimientos?
No puedo saber cuáles son los deseos personales y vanagloriosos de la gente. A veces me lo parece cuáles son, pero no estoy muy segura.

Ni sé tampoco que yo tenga poder justificador de deseos personales y vanagloriosos de la gente. Para este problema, prefiero la solución que nos aporta este majestuoso escalonamiento: (2 Pedro 1:5-7)

-kai auto touto de spoudên pasan pareisenegkantes epichorêgêsate en tê pistei umôn tên aretên en de tê aretê tên gnôsin
-en de tê eusebeia tên philadelphian en de tê philadelphia tên agapên
-en de tê gnôsei tên egkrateian en de tê egkrateia tên upomonên en de tê upomonê tên eusebeian

26- Dices: Gaby, te respeto mucho y no pretendo hacer de esto un debate personal y un desencuentro. No me mueve la rabia hacia mis semejantes. No me mueve el odio. Más bien, el amor…

Esto no lo entendí, porque yo lo daba por hecho, de modo que te escribí luego que me llamaste desde MSN para recomponer la comunicación.
Así que no pienso en desencuentros, más bien me había acercado confiada para charlar.
De acuerdo, dije al principio: no debates, ni mucho menos debates personales ad hominen, si alguna vez he hecho debates jamás los he hecho personales, sólo respondo de vez en cuando y en mi blog los ataques personales, y sólo algunos, cuando está en juego alguna teología que implica fallo a ojos vista o cuando ponen en mi boca algo que yo no he dicho y suponen que yo lo apruebo.

Tal vez esto del “debate personal” haya sido un presupuesto confuso. Yo no tenía en cuenta que ibas a tomar por ese rumbo de conjeturarlo cuando te dejé el comentario primero. Los debates tienen otro ritmo, otra intensidad, otra derivación y otro objetivo. Y la profusión del material que se expone es enorme, nunca como en el de una charla.

27- Finalmente dices: Mi pequeño hijo siempre quiere llevarse TODO lo que consigue del suelo a la boca. Como padre (el líder de la familia) debo evitarlo, porque aunque le guste, eso le va a causar un daño.

Ok, pero los creyentes en Jesucristo no son todos niños. Y no todos los creyentes en Jesucristo son padres, y no todo lo que la gente “se lleva a la boca” es malo de facto.

No es lo que ingresa al hombre, es lo que sale de el. No es la cultura que adquiere lo potencialmente riesgoso, es lo que elabora luego en su interior con esa cultura adquirida.

Y no todas las conductas evitativas llevan automáticamente al comportamiento de la santidad cristiana y la garantizan.

Así que vuelvo a usar tus palabras.
Seamos sumamente cuidadosos.

Y le añado: No sólo cuidadosos al intentar resolver problemas, sino también sumamente cuidadosos al enunciarlos.

Gracias

Jóse dijo...

Lumbrera / Yodolly:

Sí, la frase esa significa mucho. Lamentablemente no recuerdo el autor.
¡Saludos!

Orlando Inagas dijo...

Querida Gaby (perdona la confianza y melosidad, ya sabrás que tiendo a ser así. Defectitos que tiene uno):

Trataré de darte mi opinión en cada uno de estos 27 puntos. Dejando primeramente en claro algunas cosas. Te doy las gracias por aclarar y dar tu punto de vista en todo este asunto y por enseñarme - ya que no soy teólogo profesional como vos (sin querer transmitir una mala connotación del título). Así las cosas, no podría debatir contigo; puesto que estaría en condiciones inferiores de conocimiento.

Sin embargo, hay cosas en las que considero tal conocimiento no es necesario.

Dios se reveló a sencillos pescadores, y estos, bajo la iluminación del Espíritu Santo pudieron edificar las primeras congregaciones o iglesias. No estudiaron todas las ramas y teorías teológicas. Mayormente el poder del Espíritu Santo fue su motor. No fueron a las mejores universidades teológicas, pero sin duda tuvieron un poder (de parte de Dios) y discernimiento que posiblemente hoy no se vea.

Al final, todo tiene un alto grado de subjetividad. Y ojo, no quiero menospreciar a la teología. Admiro esa rama, y si tienes paciencia, soy capaz de aprender de ti y de los demás teólogos. No sé de doctrinas teológicas, ni conozco sus nombres (o si es teología sin nombre), pero pienso que yo también tengo el Espíritu Santo de Dios.
***********************
1-
Estamos claros que no es un debate. Ya dije que estaría en desventaja. Yo creo que la santidad no necesita tantas teorías. No es que sepa mucho del tema; pienso que es algo simple. Quizá no sea tan fácil identificar a una persona santa, pero es muy fácil identificar quién no lo es. Basta ver que un “hermano” tiene por costumbre robar, emborracharse o engañar a su pareja, para darte cuenta que no vive en santidad. Y no me refiero a una “caída puntual”, sino a aquel que por ejemplo, tiene años engañando a su pareja. Simple: no vive en santidad. Allí no hay subjetividad posible. Si esa persona muere en ese estado de pecado, la Biblia nos dice cuál será su recompensa.


2-
Entiendo que eres sumamente crítica y conozco varias de tus posturas; pero es como si hablaras “en mi casa” y la gente que está allí no sepa porqué hablas así. Sería necesario explicarles, porque posiblemente ellos no conozcan tu perspectiva.

Es posible que a veces “nos cansemos” de hablar de lo mismo. Pero siempre habrá personas a las cuales hay que repetirles la cartilla. El agotamiento es algo natural, creo, en las personas. Pero si esa es la misión que Dios te ha dado, la harás, una, dos, tres veces y las que sean necesarias.


3-
Entiendo entonces que has escrito mucho en tu blog. Aunque yo vengo leyendo prácticamente solo el año pasado y el presente. Quizá no te defendí (aunque en parte no creo que necesites mucho mi defensa) Pero te confieso que no pienso igual que hace un año. De hecho; hasta hace algunos meses pensaba que no tenía nada de malo tomar un trago con los compañeros de trabajo. Ahora pienso que no es correcto ese comportamiento, debido a las muchas implicaciones que puede tener (aunque no por el hecho aislado).

En varias ocasiones no he expresado mi opinión, porque es posible que, como tú dices, quizá te hayas puesto intolerante. En verdad cuando hablas de alguien, lo citas por nombre y dirección; y perdona la apreciación, pero te muestras sumamente ruda cuando te defiendes (y otros también lo han sido contigo). Así que, tienes tus razones y las respeto. En todo caso, no era partidario de los enfrentamientos.

No conozco aún a los “bloggers malditos”. No me parece el mejor título, aunque entiendo lo que quieres transmitir. Como te decía, hasta ahora había evitado las confrontaciones y señalamientos. “Otra vez sopa”: me sacaste una sonrisa en medio de este asunto serio. :D


4-
Tienes razón, la santidad es un tema muy grande. Pero aunque sea difícil identificar a alguien santo, es fácil deducir quien no lo es. Lo mantengo, pero te agradezco la observación.


5-
Por supuesto que con “salvos siempre salvos” no me refiero acá ni al axioma teológico de la Reforma, ni a la doctrina oficial de las iglesias Bautistas. Me refería a cierta perversión puntual que anduvo (y creo aún anda por acá) que afirman que no importa robar, emborracharse, andar en adulterio y/o fornicación, puesto que ya son salvos por la “fe en Cristo” y ningún pecado puede arrebatarles el cielo. Creen que al “confesar a Cristo como salvador” ya está hecha la obra y no importa la forma en que vivan en este mundo.

Es muy interesante la teología que afirma no puede perderse la salvación. Trato de entenderla, pero me cuenta conciliarla con el texto de “ocuparse en la salvación con temor y temblor”. ¿Para qué ocuparme en algo que no puedo perder? ¿Por qué tendría de algún modo que citar las palabras “temor y temblor”?
Por eso me parece algo tan interesante la santidad, entre otras cosas:
¿No puedo perder la salvación? ¡Gloria a Dios! Viviré en santidad. ¿Que si se puede perder la salvación? Bueno, no me queda más remedio que vivir en santidad (y puesta la fe en Cristo, claro) para no perderla.

6-
Creo que estarás de acuerdo en que la santidad, como finalidad, resultado o producto, es necesaria.

Estoy de acuerdo en que Dios produce en nosotros la santidad. Pero la misma Biblia nos dice en 2Co 13:5 Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados? No puedo ir por la vida diciendo “soy santo” y abundar en obras de pecado.

También estoy de acuerdo en que utilizar la santidad como arma de menosprecio hacia los demás o de altivez propia es deleznable, y ello causa el furor de Dios - Isaías 65.

6- (Esta numeración se repitió, pero la dejaré así para seguir el orden)

Entiendo que no podamos ver los frutos en Barrabás, o en alguien que acepta a Cristo en el lecho de su muerte. Pero sí lo podemos apreciar (aunque con su grado de subjetividad), en las personas con las cuales compartimos diariamente, en nuestros hermanos y líderes, en nuestros pastores. Aunque la frase “por sus frutos lo conocerán” sea una declaración de sumo cuidado, es verdadera y adecuada. ¿Viste el lamentable caso del ministro homosexual? Es solo un ejemplo de esta frase. Pero ojo. Todo el mundo tiene derecho al perdón de Dios. No nos corresponde a nosotros mandar al infierno a esta gente, sino que ellas pueden (y deben) arreglar sus vidas con el Señor.

¿Ves el caso de los ministros evangelistas mega-famosos? ¿No parecen tener la super-unción del Espíritu? Pero miremos sus vidas, grotescamente lujosas. Grotescamente exigen a cada momento dinero para poder seguir ministrando. Entonces es cierto que debemos mirar sus frutos. El fruto de su autocomplacencia grita más duro que el “fruto” de la persona que se deja caer bajo un supuesto poder sobrenatural. Simple mercadotecnia espiritual.


7-
Bien se trate de "El Pecado" o "los pecados". Es lo que nos separa de Dios.
Como justos, aunque pecamos, no practicamos el pecado. Estoy de acuerdo totalmente.
Sabrás que los parámetros del pacto antiguo son otra cosa. No estamos bajo la ley, sino bajo la gracia Rom. 6:14.


8-
Dios no nos anula la voluntad. También estoy de acuerdo contigo cuando dices: “Serán santos porque Yo Soy Santo” no indica, mátense buscando la manera de serlo. Significa: lo serán porque Yo lo Soy y porque si mi Santo Logos mora en ustedes, el Espíritu regenerará en su forma y en su tiempo.

Eso es muy cierto. Aunque también Pablo afirma en 1Co 9:27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado. Entonces tenemos que reconocer que la santidad no es algo automático, sino que requiere de “golpear” u obligar a nuestro cuerpo a someterse al señorío de Cristo.

9-
Nos da rabia a nosotros que no podamos meter la mano en la separación de trigo y cizaña
Bueno, no lo veo así. De todas formas he sido engañado varias veces (y sin duda lo seré en el futuro) pero lo considero parte de nuestro transitar en este mundo. Sin embargo. Los líderes deben ocuparse de limpiar lo que es dañino para la iglesia. En 1 Co. 5 el Apóstol Pablo juzga un caso de inmoralidad, e incluso ordena la expulsión del pecador (aquí se cita el celebre caso de la levadura en la masa). El Señor también le criticó a la Iglesia de Pérgamo que no hubiese cortado con aquellos que causaban que el pueblo fornicara. ¿Nunca se debe tocar la cizaña? Pues, ya vemos acá algunos ejemplos; sin querer decir que esto aplica a todos los casos “de cizaña”. Hay cizaña oculta, que ni siquiera conocemos, contra ella nada se puede hacer.

10-

Una persona teme perder su salvación, no porque Jesucristo sea débil en su obra de redención, sino por su incapacidad para vivir la vida cristiana, de vivir en santidad. Es una persona que posiblemente viva adicta a algún vicio y no quiera o no desee mantener su cuerpo según Romanos 12:1. Creo que eres clara cuando dices “no se ha convertido al evangelio de Jesucristo”. Eso es.

Yo opino, en mi ignorancia teológica – que sabrás perdonar – que las obras de la ley no son obras de santidad, más bien son obras rituales y ceremoniales que al final podían conducir a ello, no por si mismas, sino por decreto de El Padre.

Para la mayoría de los cristianos, acá las palabras “rudimentos del mundo”, “vanidad” y “conversión” son bastante claras. Quizá me equivoco y me puedas dar más luz al respecto.



11-
La santidad comienza en el llamado de Dios a la persona y no en la respuesta de la persona al llamado de Dios. De modo que no hay salvación si Dios no llama, no dona la fe, y no dona su Espíritu para la regeneración…
De acuerdo, entonces si la persona no atiende el llamado, es obediente a la fe y no acepta la guía del Espíritu entonces todo se queda en el simple llamado.



12-
me colocas un texto cuyo contexto no es el de la santidad por las obras ni el de la salvación por la fe.
El ejemplo me parece válido, porque aunque ciertamente el contexto obedece a una ocasión específica, también hay otra aplicación. Hoy día podemos distinguir cuando hace mal tiempo, pero no podemos distinguir las falsas doctrinas o las cosas que perjudican la propagación del evangelio.


13-
Aunque la apreciación de quien es santo o no es subjetiva, creo que muchas veces se ajusta a la realidad. Claro que no nos toca estar “hurgando” a ver quien es santo y quien no, pero estarás de acuerdo que un pastor, un líder debe velar porque no se inmiscuyan en su iglesia doctrinas de error que llevan al pueblo a la fornicación espiritual. Un pastor debe velar porque su rebaño sea lo más saludable posible, apartando o no dejando que doctrinas falsas se propaguen.

que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.

No debería ser necesario que las personas a nuestro alrededor nos pidan una señal. Mas bien, como afirma Mateo 5:16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos.

También estoy de acuerdo contigo, una vez que medimos, tenemos que aguantar el ser juzgado con la misma medida

14-
Las obras sólo mantienen vigente la fe en Jesucristo, obras de los que ya son salvos y que irán a ser juzgadas recién en el Bima Chriterion de Cristo, y no aquí…
De acuerdo, pero si no mostramos obras aquí, menos las tendremos “allá”.

15-
La santidad es resultado de las obras, precisamente. Lo que no son las obras es la salvación.
Aquí corremos el peligro de considerar que todo el que hace buenas obras es santo. Entonces los hare krishna, los budistas, shintoistas y todos los que hacen buenas obras son santos. Yo supongo que estarás de acuerdo en que salvación, santidad, fe, obras son elementos demasiado relacionados entre sí. Ellos entonces también serían salvos.

16-
Considero válida la ilustración del estetoscopio, aunque los campos sean diferentes. No se trata de buscar “señales santas” y “señales condenatorias” a un ser humano.
Se trata de velar por tu rebaño. Se trata de mantener fuera herejías y elementos dañinos.
Se trata de velar por la salud de tu hermano, si en verdad le amas. Si ves a tu hermano en pecado, como te vas a escudar en un “no juzgo para no ser juzgado” o “no soy guarda de mi hermano”. La obligación de un pastor cuando ve que su oveja no anda según la “identidad cristiana” es ayudarle a encaminarse.
St. 5:20 “Sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.”



17-
“Una cosa es erigirse en custodios de las santidades ajenas haciendo guardia día y noche sobre los pecados del prójimo. Por supuesto que visto así, suena enfermizo. No puedo estar día y noche sobre nadie, ni siquiera sobre mi esposa (ju ju, mal chiste).
Si “Hay iglesias con equipos de tortura para las personas que se desechan, olvidando que Cristo las amó y las ama” . Creo saber a que te refieres. En verdad tampoco estoy de acuerdo con dichos “equipos de tortura”.
También creo que al apasionarme con la Pasión de Cristo, sin duda “haré” cosas y “no haré” otras. Porque si digo que me apasiona Jesús, pero vivo en un mundo de pecado, me hago mentiroso y ello saldría a flote rápidamente.


18-
No creo que un buen líder, un buen pastor sueñe con su imprescindencia, pero sin duda, mientras esté en ese cargo, será responsable de su congregación.

Está mal pedir cuentas a los demás según mi parecer. Pero el pastor debe pedir cuentas según las pautas que dicta la Palabra de Dios. No debe ser mi parecer. Debe ser lo que diga la Palabra.
Por cierto, dicha palabra no debe ser torcida para nuestra propia perdición. No puedo buscar una excusa teológica para justificar mi pecado o el de los demás.

Acerquemos confiadamente al trono de la gracia, pero no para seguir pecando y utilizar la libertad que Cristo nos da como excusa para vivir perdidamente. 1 P 2:16 “como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios”


19-
Considero que no hay muchas “Escrituras” y las diferentes versiones y traducciones no hacen diferencias abismales en la doctrina central. Lo que es pecado en una versión de la Biblia lo es en todas. Lo que es justo en una versión también lo es en las demás. No puedo presentarme ante Dios y decirle “Señor, no te obedecí porque no sabía a qué escritura obedecer, es que hay tantas versiones y por eso fui contumaz y rebelde? ¿¿¿!!!

Mateo 5, 6 y 7 forman un compendio maravilloso. Allí Cristo enumera aspectos relevantes sobre la vida del futuro cristiano, de la futura iglesia. Es aplicable a los judíos de aquella época tanto como a los cristianos de ahora. ¿Bajo qué criterio digo que solo se aplicaba a dejar las obras de la ley? ¿No son aplicables esos principios a nosotros hoy día? Si leemos todo ese magno discurso, se proyecta incluso a la eternidad (muchos me dirán en aquel día ¿no profetizamos en tu nombre?)

La aplicación del camino ancho, para nosotros hoy día, representa el facilismo doctrinal, el libertinaje que condena 1 P 2:16. El camino ancho hoy en día es el transitado por aquellos a quienes en el mismo pasaje Cristo profetiza que les dirá: “Nunca os conocí, apartaos de mi, hacedores de maldad”.

Más allá de este pasaje de la Biblia, ¿hay o no hay un camino de santidad y otro de disolución y libertinaje?

20, 21...
Desconocemos la doctrina de los nicolaítas, pero la de Balaam es sumamente clara. Personas que por amor al dinero, por avaricia y vanidad personal hacen extraviar a la iglesia de Pérgamo (y también a nosotros, la “homilética correcta” no termina allí).

A estos “líderes modernos” y “grandes siervos del Señor” lo que les importa es la formula megaiglesias = mucho dinero. (Para ellos, no lo digo como verdad absoluta) Entonces están dispuestos a cualquier cosa. Incluso a traer al circo al púlpito para lograr sus fines. Nada se puede interponer entre ellos y el amor al dinero.
Acá aclaro que no hablo exclusivamente de la iglesia que muestra el video del post. Quizá este fue un desliz o un error y ya hayan tomado las medidas. Nota también que no los menciono por nombre, ni los ataco personalmente y de forma gratuita. Me preocupa es lo que pueda venir a partir de allí.

En mi iglesia se ha decidido no seguir permitiendo los bailes de reggaeton de los jóvenes. Con el debido respeto a quienes lo usen, hemos decidido no hacerlo. Los jóvenes se la pasaban mirando MTV para ver los pasos, los mismos que luego aplicaban en el púlpito. ¿No es esto una forma de contaminación? ¿Nos refugiaremos en un “no lo sé” para evitar opinar? Bueno, de cualquier manera cada quien es dueño de sus actos. Eso es muy cierto.


22-
La mayoría de las veces que alguien utiliza alguno de los siguientes argumentos:
- “Eso se aplicaba a Israel, no a nosotros”
- “Eso era para la iglesia primitiva, no a nosotros en la actualidad”
- “Eso era para los cristianos judíos de aquel tiempo, no para mi”.
Tengo la leve sospecha que busca justificar alguna conducta inadecuada de sí mismo o de los demás.

23-
Tu entiendes mucho de Teología, ¿A qué mundo crees que me refiero? ¿Qué crees que la Biblia dice con “no os conforméis a este siglo? Estoy seguro que cada cualquiera que por casualidad lea esto, sabrá lo que es. Son términos demasiado trillados y conocidos.

24-
Un poco de levadura leuda toda la masa. Claro que entiendes el contexto del pasaje. Y como lo dices, acá no tiene un contexto positivo, sino uno negativo. Como negativo es hacernos la vista gorda ante lo incorrecto.

El énfasis viene justamente a eso. A que hoy en día muchos quieren hacer lo que les viene en gana. Vivir impíamente, autorizar casamiento entre homosexuales y un largo etcétera. ¿No debe levantar su voz toda aquella persona temerosa de Dios?

Creo que se puede ser misericordioso sin caer en el extremo de decir “Vengan hijitos, aunque sean homosexuales los vamos a casar, porque Jesús los ama”. Solo por decir un ejemplo.

25- ¿No puedes conocer sobre los deseos de vanagloria de la gente? Supongo que no de la mayoría, pero a otros se les hace sumamente notorio. Mira no más al presidente de Venezuela, todo un megalómano. Lo que sí sabrás conocer son tus propios deseos, sin duda.
Me refiero a los líderes que utilizan su conocimiento (de todo tipo) para subyugar a las masas. Me refiero a aquellos que todo el tiempo dicen: “Dios te va a prosperar, Dios te va a bendecir al ciento por uno”. Pero no le dice que el evangelio es también un camino de espinos y pruebas.

26-
Que bueno que hayamos podido conversar. Tanto al MSN como por acá.
En cuanto a que te defiendes de los ataques, ¡lo haces muy bien! Tanto que ruego a Dios no caer en tus manos, porque no puedo utilizar la misma fuerza expresiva que tú. Y si algún día sucede, debido a algún desliz mío, no me queda más que aguantar el chaparrón, pero gracias a Dios no lo creo, porque no veo que seas la persona que se concentre en cosas pequeñas.


27-
Tienes razón que no todos los creyentes son niños. Pero muchos si lo son. No sé cómo será la realidad en Argentina. Pero acá en Venezuela tienden a ser muy manipulables y hasta ingenuos. Basta que Chávez cite un versículo para que todos digan “¡¡Mira, el presidente es evangélico!!”

De acuerdo que lo que contamina al hombre es lo que sale de él. ¡Y a muchos se le ocurre cada cosa!

No pretendo solucionar un problema; pero sí unirme a aquellos que reclaman una mayor ponderación en la predicación del evangelio. Que dejemos de utilizar tácticas engañosas y mundanas para atraer gente a nuestras iglesias.

Aún así, entiendo tu mensaje, sobre lo cuidadosos que debemos ser al hacer las denuncias. Está claro.
Gracias. DTB.

MonjaGuerrillera dijo...

Vale, te voy a responder en cuanto llegue de regreso de un par de viajes, si Dios permite.

Regresaré para responder algunos puntos, para aclarar otros que me parece que no han sido suficientemente abiertos y para completar conceptos que han quedado a medias.

En algunos temas no nos entendemos, pero no vamos a basar la hermandad en lo que no nos entendemos.

Y hay algunos otros temas de los que pareciera que estamos hablando de lo mismo, y tu piensas que yo discuto a favor de lo contrario.
Eso se puede pulir.

En lo restante, hay temas en los que jamás estaremos de acuerdo debido a que ambos tenemos convicicciones y a tales convicciones las decimos basadas en las Escrituras (Que son una sola pero hay mas de tres mil copias con muchas variantes, ya me diras cuales elegimos)

Solo una postdata:

Asi como los cristianos somos adoradores (Doxologos) también somos teologoos. No hay ningun cristiano que siendo cristiano no sea teologo.

Así como sólo tenemos la alternativa de ser un adorador que el Padre busca o ser un adorador que no es aceptable por el padre, también nos queda la alternativa de ser un teologo bueno o un teologo malo.

Mira, los pescadores humildes, cuando al finn de sus vidas, yano eran ignorantes de las Escrituras sino enteramente instruidos, idoneos y hasta cultos con cultura adquirida y con equipamiento espiritual donado por el Espíritu.
No se vale colocar que Dios llamo a humildes. El sigue trabajando en esos "humildes" y los perfecciona. Lo que tiene que hacer el "humilde" es dejarse perfeccionar y y no seguir en el mismo punto de partida en que estaba cuando fue llamado.

No me eextiendo, porque intentaré ampliar en cuanto regrese. Mi salud no es buena ahora.

Y en cuanto al tema de que haya teologos profesionales titulados academicamente es un punto muy muy aparte y jamas apelaria a mi paso por la academia para que me respaldase en una charla con quien no ha pasado por la misma instruccion.

Siempre con el animo incomprendido de aportar y dar lo que he recibido y recibo.

Un abrazo

Chuy Olivares dijo...

Orlando, mis respetos para tí,en el diálogo anterior nunca perdiste de vista el tema del post "¿En qué nos estamos convirtiendo?",tu punto es medular, ¿El fín justifica los medios?, ¿ hasta el grado de convertir la iglesia en una sucursal o cometencia del Cirque du Soleil ? , ciertamente nos podemos equivocar en citar textos fuera del contexto, ¿Quién no lo ha hecho alguna vez? ( Aunque si debemos poner más cuidado),sin embargo la pregunta sigue siendo válida, si nos quedamos callados y no "ladramos"(Isa 56:10 Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir),Sigue "ladrando" fuerte, es mejor hablar que quedarse callado y que el lobo se coma a las ovejas.Adelante no cedas un centimetro en alertar a la iglesia.Un abrazo

Orlando Inagas dijo...

Hermano Chuy,
Siempre un honor tenerlo comentando en este espacio. Sus palabras son de estímulo para mí, por lo que le agradezco mucho.

Creo que no hacía falta mencionar que el video lo conocí a raíz de escuchar un mensaje suyo sobre los "tiempos peligrosos"; de todas formas he colocado un link hacia Casa de Oración porque me parece sumamente importante que reflexionemos algunos puntos.

Seguiremos ladrando, je je, esa es una interesante expresión. Dios le siga bendiciendo.

Una oveja suya, a la distancia.
:D

Victor Cabrera dijo...

Que tal Orlando!

En todo caso, llega un momento en que después de tanto show nos hacemos la pregunta ¿y que tiene que ver todo esto con el evangelio? ...
¿Jesús haría lo mismo? ¿Los apóstoles harían lo mismo?

Interesantes también los comentarios, algunos extensos, pero interesantes para aprender ciertas cosas.

Abrazos!!

Anonymous dijo...

lo mas importante es llegar a ser un buen adorador,la biblia dice que DIos esta buscando verdaderos adoradores que lo adoren en espiritu y en verdad,la teologia es importante aprender,y muchos tienen conocimiento teologicos,y eso es bueno,pero en lo personal es seguir buscando la santidad sin la cual nadie vera a Dios,bien orlando no te detengas en denunciar a los que estan desviandose del verdadero evangelio de Jesucristo,sigue ladrando con mas fuerza,tu amigo y hermano Leonardo,estaremos orando

Orlando Inagas dijo...

Gracias Leonardo.
Tengo un buen hermano en la iglesia de ese nombre. Me pregunté por momentos si serías tú. Me podrías aclarar, si lo deseas.
De todas formas, Dios te guarde y prospere en todo.
:D

Luis Salazar dijo...

Siempre lo he dicho, la mayoria de las iglesias adoran al grupo de musica, no a Jesus.